01/08/2016 - Muere Raimundo Ongaro

Dirigente del gremio gráfico desde los años ‘50, secretario general de la CGT y de la CGT de los Argentinos durante los años de la dictadura de Onganía, fue reconocido por su coherencia y honestidad, pues defendió consecuentemente los intereses de los trabajadores. Sufrió persecución y ataques.

RAIMUNDOONGARO2

Dirigente del gremio gráfico desde los años ‘50, secretario general de la CGT y de la CGT de los Argentinos durante los años de la dictadura de Onganía, Raimundo Ongaro fue reconocido por su coherencia y honestidad, pues enfrentó al vandorismo (corriente sindical orientada por Augusto Vandor) que negociaba con los militares y defendió consecuentemente los intereses de los trabajadores; sufrió persecución y ataques, y murió en la misma sencillez con que había empezado.

En mayo de 1975, estando Ongaro una vez más en prisión, un comando de la Triple A asesinó de once balazos a su hijo mayor, Alfredo Máximo. Ese día aceptó partir al exilio y muchos dicen que nunca volvió a ser el mismo. Otro de sus hijos ya había sido obligado a refugiarse en el exterior y su hijo menor fue salvado por numerosos transeúntes cuando intentaban secuestrarlo en el centro de la ciudad.

Su casa en el barrio de Los Polvorines fue en los años ‘60 un punto de encuentro de las agrupaciones del peronismo combativo, sobre todo las que militaban en el campo gremial. Había estudiado en colegios católicos y esa formación lo acompañó también en su militancia. Se asumía como un cristiano revolucionario y los comunicados de la Gráfica, cuya conducción ganó como candidato de la Lista Verde, estaban encabezados por una cruz verde y comenzaban siempre con la frase “Hermanos en Cristo”.

Ongaro estuvo preso varios años luego del Cordobazo de mayo de 1968 y al salir en libertad respaldó la creación de la corriente Peronismo de Base. Tras la muerte del general Perón, a fines de 1974 creó junto a otros sindicalistas combativos la Coordinara de Gremios, Comisiones Internas y Fábricas en Lucha por lo que fue detenido en 1975, y decidió exiliarse en España para regresar en 1984, siendo recibido por su gremio ya no como conducción, sino más bien como referente histórico y ético.